En el corazón de la Amazonía, donde los sueños de miles de jóvenes florecen cada año, una promesa crucial permanece atrapada en los laberintos de la burocracia. La creación de la Universidad Pública de Orellana, un derecho asegurado por la Ley Amazónica, sigue siendo un proyecto en papel. ¿Qué está deteniendo el inicio de esta obra que cambiaría la vida de tantos?
Cada año, más de 3,590 bachilleres se gradúan en la provincia de Orellana. Sin embargo, solo el 4.02% logra acceder a la educación superior. Para la mayoría, estudiar fuera de la provincia es una opción inalcanzable por los altos costos o las distancias. Este panorama plantea una pregunta esencial: ¿dónde queda el futuro de nuestra juventud?
El financiamiento para la Universidad Pública de Orellana no es una barrera; es una realidad. Según el Ministerio de Finanzas, 1’937.227,28 USD ya están asignados y depositados en las cuentas de la Escuela Politécnica del Chimborazo (ESPOCH), encargada de gestionar este proyecto. Además, existe un fondo total de 20,7 millones USD destinado a la creación y fortalecimiento de instituciones de educación superior en la Amazonía.
Pero aquí surge el problema: este dinero no puede ser utilizado. ¿Por qué? Porque aún no se ha presentado ni aprobado la estructura presupuestaria ni los proyectos de inversión necesarios para que los fondos sean ejecutados.
La Receta que Nunca Empieza
Imagina que tienes todos los ingredientes para preparar un pastel: los huevos, el azúcar, la harina… Todo está listo. Pero alguien olvidó encender el horno. Eso es exactamente lo que está ocurriendo con la Universidad Pública de Orellana. La Ley Amazónica establece que el 3% de los ingresos del Fondo de Desarrollo Sostenible Amzónico se destinen al desarrollo de estas universidades. De ese porcentaje, el 0.75% se asigna a la universidad de Orellana.
A pesar de tener los recursos, la falta de acción por parte de la ESPOCH y otras entidades responsables mantiene el proyecto en pausa. Sin la propuesta técnico-académico aprobada por el Consejo de Educación Superior, ni estructura presupuestaria formal, el sueño de miles de jóvenes sigue siendo una promesa sin cumplir.
La creación de esta universidad no es un capricho, es una necesidad urgente. Los jóvenes de Orellana merecen un espacio donde puedan formarse, crecer y contribuir al desarrollo de su provincia sin tener que abandonar sus hogares.
El tiempo está corriendo. La Ley Amazónica exige plazos específicos, y estos ya han comenzado a vencerse. Es hora de que las autoridades responsables en la ESPOCH cumplan con su papel. La ciudadanía de Orellana merece respuestas y, sobre todo, resultados.
Porque Orellana Sí Existe
La creación de la Universidad Pública de Orellana no solo es una deuda con la juventud, es una deuda con toda la provincia. Los recursos están ahí, esperando ser utilizados para construir aulas, laboratorios y sueños.
El momento de actuar es ahora. Reiteramos nuestro compromiso con esta causa y seguiremos informando a la ciudadanía sobre los avances (y retrasos) de este proyecto esencial.
#UniversidadParaOrellana
#ElFuturoEsHoy
#PatricioGarcía2025


Deja un comentario